lunes, 19 de julio de 2010

Cosas que no se me dan bien


Todavía me acuerdo de ese viaje a Roma. Inolvidable. De vez en cuando me viene a la memoria una imagen concreta, un olor, una sensación. Creo que este momento que recoge la foto fue, de los cuatro días, el instante en el que con más fuerza pensé en ti. Supongo que no hace falta aclararlo, pero me apetece decirte que esta canción te pertenece.


Me he inventado un mar de alterne para ver si vuelvo a conocerme,
me he quedado dormido en los albores de la unión de cuerpos,
he peregrinado en busca de bares bajo un cielo abierto
y me he agarrado a tu corazón cuando he tenido miedo.

He esperado a que vinieran escondido tras tu burladero
y han estado al quite aun sabiendo que no lo merecía.
No he encontrado las palabras justas cuando más me urgían
y he registrado mi habitación por si viene la policía.

Vuelvo a las andadas, tropiezo en las mismas piernas,
hoy he visto en el mercado que mi vida está de oferta.
Faltan besos en los labios, sobra esa cara de pena,
cada día me dan más miedo las camas ajenas.

Y esta noche, que he frotado farolas
para ver si sale el genio que concede tres pecados,
no soy santo sin tu aureola.
Te prometo que lo intento, pero son cosas que no se me dan bien.

Prende las hogueras mientras yo vuelvo a morir de narcolepsia,
nunca es buen momento para decirnos lo que antes no se ha dicho.
Si me esperas media vida entera, me derramo entre tus piernas,
que no quiero pensar en ti si sólo eres una idea.

Vuelvo a las andadas, tropiezo en las mismas piernas,
hoy he visto en el mercado que mi vida está de oferta.
Faltan besos en los labios, sobra esa cara de pena,
cada día me dan más miedo las camas ajenas.

Y esta noche, que he frotado farolas
para ver si sale el genio que concede tres pecados,
no soy santo sin tu aureola.
Te prometo que lo intento, pero son cosas que no se me dan bien.

Alguien ha pisado una estrella que había muerto en la acera,
no sé si serán señales que me indican que aún me esperan.
Se me abren las heridas si compruebo que aún me duelen,
sé que nunca cicatrizan si no es con tu saliva.

Y hoy, que me encaramo a los balcones,
si tu ropa está tendida ya no atiendo a razones.
Siempre vuelvo a casa a trompicones.
Te prometo que lo intento, pero son cosas que no se me dan bien.


(Cosas que no se me dan bien, Pablo Ager)

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1 comentario:

Verónica (peke) dijo...

Sensaciones unicas son las que te llevan a esos recuerdos que guardas en tu cajita del corazon... me ha gustado descubrirte.

besotes de esta peke.

pd. te espero por mi rincon con tu taza de cafe, siempre que quieras...