lunes, 4 de abril de 2011

4-4

Hoy pongo esta canción porque hace mucho que no me dedico una a mí mismo, y creo que ésta concretamente nació para dedicármela…




Hace un rato que se ha ido todo el mundo. Ha dejado de sonar el teléfono y por fin he dejado de sentirme el centro de atención por un día. Y como eso es justo lo que peor me sienta, pues seguramente como cada 4 de Abril el día acabe con la típica conversación y mi madre diciéndome “Lo peor de los cumples es ser el centro de atención, por esa parte siempre deseas que se acabe”. Y tendrá razón. Y lo peor es que también tendrá razón cuando en torno a las 23:59 diga eso de: “Qué pena, se acaba tu cumpleeee…”.

En este último año, me ha terminado de quedar claro lo difícil que me va a resultar tener una gran cantidad de amigos. Tampoco es que sueñe con tener millones de personas que me quieran en todos los rincones del mundo, ésa es una idea que no me parece realista, incluso puede que me asustara un poco si fuese así. Prefiero tener menos amigos y estar seguro de poder llamarlos así. Y creo que para eso tiene que tratarse de personas realmente especiales, además de capaces de comprender una forma de ser como la mía. No soy de esas personas a quienes uno tiene constantemente encima. Tiendo a conceder muchísimo espacio a los amigos, y también a concedérmelo a mí respecto a ellos. Entender esto como una forma de ser o como una señal de desgana, supongo que ya depende de cada uno. Y dicho esto, quiero decir que uno de mis mayores orgullos es esa pequeña lista de personas que son tan importantes en mi día a día, ya aparezcan más o menos, ya influyan de una forma u otra… pero que siempre están ahí. Este pequeño mundo late desde el corazón de Madrid pero respira del aire que llega desde otros lugares que no hace falta mencionar.

Pero sobre todo ha sido un año de sensaciones, como siempre he pretendido. Algunas muy malas, claro. El año de mi cuarto de siglo ha estado regado de preocupación, de incertidumbre, de hospitales y noches largas. Pero también de ratos que nunca olvidaré, de viajes literalmente inmejorables por tratarse del lugar y la compañía perfecta, de enormes e irrepetibles alegrías deportivas, de amistades recuperadas, de nuevas amistades, de amor. Sensaciones. Y si me tengo que quedar con una, si hay una sola que pudiese repetir cada día, sin duda sería la de abrir los ojos por la mañana y sentir el abrazo de su cuerpo. La de que el primer sonido del día sea el de su respiración acompasada con el latir de su corazón de encaje y seda. Éste es el tipo de sensaciones que le dan sentido a todo, ése es el lugar adonde las palabras no saben llegar.


Ya no cumples cada norma si no encuentras su sentido.
Sigues buscando las flores, hoy las cuidas con más mimo,
porque sabes que no crecen a la luz de cualquier sitio.

Eres un superviviente de los días y los gritos,
de la soledad hiriente que taladra los sentidos.
Has limpiado trapos viejos, cambiado todo de sitio,
y me alegra que te acerques con la fuerza de haber sido
y de ser superviviente de todo lo que has tenido.

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3 comentarios:

Lau! dijo...

Y que cumplas muchos más!!!
Es lo primero que se me ha pasado por la cabeza... Y por qué no decirlo? Jeje
A mi los cumples también me dan para pensar eso, en la gente que de verdad está y en la que no, pero yo prefiero quedarme con las sorpresas agradables. Espero que tú hayas tenido muchas.
Un besito!

Kristel dijo...

me encanta, simplemente...

disfruta de todo lo que está por venir, que con sus más y sus menos, sólo puede ser bonito
hay gente que atrae cosas bonitas, y tú eres uno de ellos ;)
muás

ETDN dijo...

¡Gracias, Diego!

jajaja, ¿asi que el 4 de abril? Felicidades con retraso.
¡Aries tenías que ser! :)
Yo el 15, jajaja.

Ay, esa canción me encanta. Me da subidón. "Y yo misma me doy palmadas en la espalda..."

Sí, a veces los sueños se cumplen. Seguro que a ti te quedan muchos por cumplir, que se acabrán haciendo realidad.

Un beso.