Cuentan en Galicia una vieja leyenda sobre una lavandera que habita en la noche. Su aspecto de anciana no llamaría la atención de nadie, de no ser porque las prendas que lava en el río están siempre empañadas de sangre. Ésa es su condena ya que, según se dice, mató a su hijo recién nacido y debe limpiar las ropas ensangrentadas noche tras noche durante toda la eternidad. Para librarse de su castigo, tendrá que conseguir que alguien le ayude a lavar las prendas.
Por eso cuando pasa un caminante, la lavandera le pide que le ayude. Y cuentan que si alguien accede a colaborar, le esperan graves desgracias en el futuro. Entonces, la lavandera desaparece repentinamente, dejando en su lugar un gran charco de sangre.
LA LAVANDERA DE LA NOCHE (Traducción en castellano)
Era una noche de luna, era una noche clara. Yo pasaba por el río de vuelta de la molienda.
Encontré a una lavandera que lavaba junto al agua. Ella lavaba en el río y una cantiga cantaba: “Moza que vienes del molino, moza que vas por el camino, ayúdame a retorcer mi sábana lavada.”
Desaparece la lavandera como humareda extendida, y donde las sábanas tendía un charco de sangre dejó.
Hoy he recuperado esta canción del baúl de mis recuerdos:
Y he pensado en dos islas perdidas en medio del mar, sin llamar la atención de nadie pero con la enorme suerte de haber dado la una con la otra. Porque hay islas que siempre estarán solas rodeadas de azul, y es una suerte de repente darte cuenta de que no hay sólo agua a tu alrededor. Y quizá nos empeñemos todos en complicar las cosas y en realidad el amor se construya en escenas como ésta: dos islas entre la inmensidad y la monotonía del océano.
Y he pensado mil veces en la frase “And I need your light tonight, and I need your light tonight…”. Y luego mil veces más.
Y también he pensado en todas las cosas pequeñas que pueden alegrarme el día, en lo diferente que puede llegar a ser madrugar sin motivaciones o con ellas, en luchar por las ilusiones pase lo que pase… come what may…
“There’s a new path that we found just today. I was lost in the forest, and you showed me the way.” - - - - -